Pedro Alliana, de sobrevivir a la leucemia a asumir la Presidencia de Paraguay

No importa si es el cáncer, al que ya venció en 2019, o una crisis política que hace caer al Gobierno, porque Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez, el nombre completo del nuevo presidente de Paraguay, encontrará la manera de sobrevivir.

Lo hizo hace casi 8 años, cuando una agresiva leucemia lo apartó de la Cámara de Diputados por más de 90 días, un hecho que reafirmó su fe católica y le acercó más a Horacio Cartes, el líder del Partido Colorado, quien pagó entonces su costoso tratamiento en el Hospital Sirio-Libanés de Brasil.

Esa experiencia marcó a Alliana, quien este viernes volvió a dar muestras de su habilidad para salir fortalecido de las adversidades, tras asumir la Presidencia paraguaya por la destitución de Santiago Peña, salpicado por la crisis desatada por el cierre de Ueno Bank, entidad financiera con la que el ahora exmandatario ha sido vinculado.

Esa experiencia marcó a Alliana, quien este viernes volvió a dar una muestra de su habilidad para caer de pie tras sobrevivir a la destitución de Peña, salpicado por el cierre de Ueno Bank, una entidad financiera con la que el ahora exmandatario ha sido vinculado.

‘Mangui’, como conocen sus allegados, a Pedro Alliana fue por tres años el vicepresidente de Peña, aunque sin contagiarse del carisma y facilidad de palabra de su antecesor.

El nuevo presidente paraguayo, de 52 años, también se diferencia de su antiguo jefe en su origen: Peña se inició en el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) antes de pasarse al coloradismo, mientras que Alliana es considerado un «colorado de raza» por haber estado desde sus comienzos como político en la formación de Gobierno.

«Agradezco a mi partido, la Asociación Nacional Republicana -o Partido Colorado-, y reafirmó mi fidelidad a sus postulados doctrinarios», dijo Alliana en su primer mensaje al país tras jurar al cargo, en el que prometió compensar a los afectados por el «descalabro financiero» a raíz del cierre de Ueno bank, que le costó a Peña el cargo.

Hace casi dos décadas, Alliana se ganó la fama de político resolutivo cuando fue gobernador del departamento de Ñeembucú entre 2008 y 2013.

Desde este departamento de poco más de 12.000 kilómetros de área y unos 77.000 habitantes, que suele enfrentar inundaciones cíclicas por las crecidas de los ríos Paraná y Paraguay, el dirigente de 52 años dio el saltó a la política nacional.

Así, fue electo por dos períodos consecutivos (2013-2023) a la Cámara de Diputados, que luego abandonó para acompañar a Peña desde la Vicepresidencia de la República.

Como todo colorado de ala dura, Alliana es un conservador que profesa y vive bajo el lema «Dios, patria y familia».

Este internacionalista está casado desde 2006 con la empresaria ganadera y diputada del Partido Colorado Fabiana Souto, con la que tiene tres hijos. Además, es padre de otra joven, producto de una relación anterior.

Antes de volcarse a la función pública, Alliana fue comerciante y llegó a integrar la selección paraguaya de baloncesto, un deporte que no goza de mucha popularidad en la nación guaraní.

Ahora asume la Presidencia de Paraguay con Horacio Cartes como padrino y mentor político, una relación que recuerda la que mantuvo Santiago Peña con el expresidente, hasta que ambos le soltaron la mano en medio de la crisis que terminó con su destitución.