JCE advierte sobre consecuencias de no renovar la cédula y llama a hacerlo antes de diciembre

El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Román Andrés Jáquez Liranzo, exhortó a los ciudadanos a renovar su cédula de identidad y electoral durante noviembre y diciembre, al advertir que quienes no cuenten con el nuevo documento podrían enfrentar dificultades para realizar operaciones bancarias, conseguir empleo y cobrar sus salarios.
“¡No se conviertan en inhabilitados civiles!, no permitan que la falta de una cédula vigente los condene a una situación que, en sentido figurado, podríamos llamar muerte civil”, expresó Jáquez Liranzo durante la conferencia magistral “Identidad, Registro Civil y Garantías Democráticas”.
El funcionario recordó que, a partir del 31 de marzo de 2027, la cédula del formato anterior perderá su vigencia para los trámites legales, administrativos y oficiales que requieran una identificación actualizada. Por ello, insistió en que los ciudadanos no deben esperar hasta el próximo año para realizar el proceso.
Recordó que el proyecto contempla atender aproximadamente a nueve millones de personas, incluyendo a quienes integran el padrón electoral, menores de edad, miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como extranjeros con estatus legal en el país y, para atender esta demanda, la institución dispone de 204 centros de cedulación en el territorio nacional y 27 dependencias de atención en las oficinas del exterior.
Renovación de la cédula: transformación del sistema de identificación
Al abordar el proceso de renovación de la cédula de identidad y electoral, Jáquez Liranzo lo definió como uno de los proyectos de transformación institucional más importantes de los últimos años, orientado a fortalecer la seguridad documental, la autenticación de las personas y la confiabilidad de los datos.
Explicó que el nuevo documento incorpora más de 100 medidas de seguridad distribuidas en tres niveles de verificación, materiales de alta resistencia, tecnología avanzada de personalización y un chip criptográfico que refuerza los mecanismos de autenticación, sin funciones de geolocalización ni rastreo.
Destacó, además, el reconocimiento internacional obtenido por la cédula dominicana, al recibir el premio al mejor documento de identidad de Latinoamérica durante los premios celebrados en Guatemala, distinción que posiciona al país como referente regional en materia de identificación y seguridad documental.
El presidente de la JCE expuso que la confiabilidad de la nueva cédula no depende exclusivamente de sus componentes tecnológicos, sino también de un riguroso proceso de validación de la identidad, en el que intervienen las direcciones nacionales de Registro del Estado Civil y Registro Electoral.
Precisó que este procedimiento comprende la verificación de la información contenida en las actas de nacimiento, los controles de calidad, la revisión de las modificaciones solicitadas por los ciudadanos y la comparación de datos biométricos, como huellas dactilares y fotografías.
“No se trata simplemente de sustituir un plástico por otro. Se trata de garantizar que detrás de cada cédula exista una identidad legítima, única y debidamente respaldada por el Registro Civil”, sostuvo.
Registro Civil: protección de la identidad y servicio a la ciudadanía
El presidente de la JCE explicó que la responsabilidad institucional trasciende la expedición de documentos, pues comprende la custodia de los registros que acreditan los acontecimientos fundamentales de la vida de las personas, desde el nacimiento hasta la defunción.
En ese sentido, resaltó la labor de las 175 oficialías del estado civil y las 69 delegaciones ubicadas en centros hospitalarios de todo el país, cuyos oficiales y colaboradores desempeñan una función esencial en la recepción, organización, registro y custodia de la información que sustenta la identidad jurídica de los ciudadanos.
Informó que la JCE conserva más de 17 millones de registros digitalizados, de los cuales más de 13 millones corresponden a nacimientos, y este patrimonio documental incluye registros de extraordinario valor histórico, como el acta de nacimiento de Leopoldo Durán Ramos, fechada el 2 de octubre de 1828, considerada la más antigua que conserva la institución.
Indicó que desde abril de 2021 hasta el 2 de noviembre de 2026, la institución ha procesado 12,938,576 actas del Estado Civil correspondientes a nacimientos, matrimonios, divorcios y defunciones, de las cuales 8,675,749 corresponden a procesos de validación y 4,262,827 a gestiones.
Las cinco garantías de la identidad
Durante la conferencia, Jáquez Liranzo abordó la relación entre identidad y democracia, identificando cinco garantías fundamentales: el reconocimiento jurídico de la identidad, el derecho a elegir, el derecho a ser elegido, la integridad del padrón electoral y la autenticación segura de la identidad, junto con la protección de los datos personales.
Dijo que la articulación entre el Registro Civil, el sistema de identificación y el Registro Electoral permite actualizar la información de las personas, detectar inconsistencias, prevenir duplicidades y evitar la suplantación de identidad.
En ese contexto, enfatizó que la confianza en los procesos electorales comienza mucho antes del conteo de los votos, “pues requiere la certeza de quiénes son las personas legalmente habilitadas para ejercer el sufragio”.
“Una persona, un acta de nacimiento, una cédula y un voto”, enunció al explicar la conexión entre la integridad del Registro Civil, la confiabilidad del documento de identidad y la depuración permanente del padrón electoral.
Finalmente, reflexionó sobre el vínculo de los dominicanos residentes en el exterior con su país de origen y planteó que su relación con la República Dominicana trasciende la distancia geográfica. En ese sentido, manifestó que el término diáspora no refleja plenamente la pertenencia, los vínculos y la identidad nacional que mantienen los compatriotas que viven fuera de nuestras fronteras.
Medidas para garantizar el derecho a la identidad
Como parte de las acciones dirigidas a facilitar el acceso a la documentación, Jáquez Liranzo destacó la aprobación por parte del Pleno, el pasado 26 de octubre, de un protocolo extraordinario para la digitalización o reconstrucción de registros de nacimiento de personas de 60 años o más que posean cédula de identidad, pero cuyos registros presenten dificultades de localización, deterioro o falta de instrumentación.
Explicó que esta disposición responde a una realidad histórica, debido a que antes de 1992 muchas personas obtuvieron su cédula sin que fuera obligatorio presentar un acta de nacimiento, situación que con el paso del tiempo ha generado dificultades para acreditar documentalmente su identidad.
“El mecanismo permitirá localizar, digitalizar, reconstruir y registrar los nacimientos de estas personas, utilizando la información documental y biométrica disponible en los sistemas institucionales, sin costo para los beneficiarios”, precisó.
Jáquez Liranzo señaló que esta iniciativa procura evitar que ciudadanos que durante décadas se han identificado mediante una cédula enfrenten obstáculos para renovar su documento debido a dificultades históricas relacionadas con sus registros de nacimiento.
De igual manera, recordó que la institución dispone de 24 oficinas de servicios en el exterior, desde las cuales los dominicanos y dominicanas residentes en otros países pueden gestionar actas del Estado Civil y otros servicios de identificación, sin necesidad de trasladarse a República Dominicana.
La actividad, celebrada en el Aula Magna del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC), del Ministerio de Relaciones Exteriores, contó con la participación de los miembros titulares del Pleno de la JCE, Dolores Altagracia Fernández Sánchez y Rafael Armando Vallejo Santelises; los suplentes Prado López, Cristian Perdomo, María Estela de León y Tony Tejada; el director de la revista, Rafael Menoscal Reynoso; integrantes del cuerpo directivo de la institución, así como autoridades gubernamentales, académicas y judiciales.
La conferencia fue dictada en el Aula Magna del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC), durante el lanzamiento de la edición número 25 de la revista País Dominicano Temático.
El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Román Andrés Jáquez Liranzo, exhortó a los ciudadanos a renovar su cédula de identidad y electoral durante noviembre y diciembre, al advertir que quienes no cuenten con el nuevo documento podrían enfrentar dificultades para realizar operaciones bancarias, conseguir empleo y cobrar sus salarios.
“¡No se conviertan en inhabilitados civiles!, no permitan que la falta de una cédula vigente los condene a una situación que, en sentido figurado, podríamos llamar muerte civil”, expresó Jáquez Liranzo durante la conferencia magistral “Identidad, Registro Civil y Garantías Democráticas”.
El funcionario recordó que, a partir del 31 de marzo de 2027, la cédula del formato anterior perderá su vigencia para los trámites legales, administrativos y oficiales que requieran una identificación actualizada. Por ello, insistió en que los ciudadanos no deben esperar hasta el próximo año para realizar el proceso.
Recordó que el proyecto contempla atender aproximadamente a nueve millones de personas, incluyendo a quienes integran el padrón electoral, menores de edad, miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como extranjeros con estatus legal en el país y, para atender esta demanda, la institución dispone de 204 centros de cedulación en el territorio nacional y 27 dependencias de atención en las oficinas del exterior.
Renovación de la cédula: transformación del sistema de identificación
Al abordar el proceso de renovación de la cédula de identidad y electoral, Jáquez Liranzo lo definió como uno de los proyectos de transformación institucional más importantes de los últimos años, orientado a fortalecer la seguridad documental, la autenticación de las personas y la confiabilidad de los datos.
Explicó que el nuevo documento incorpora más de 100 medidas de seguridad distribuidas en tres niveles de verificación, materiales de alta resistencia, tecnología avanzada de personalización y un chip criptográfico que refuerza los mecanismos de autenticación, sin funciones de geolocalización ni rastreo.
Destacó, además, el reconocimiento internacional obtenido por la cédula dominicana, al recibir el premio al mejor documento de identidad de Latinoamérica durante los premios celebrados en Guatemala, distinción que posiciona al país como referente regional en materia de identificación y seguridad documental.
El presidente de la JCE expuso que la confiabilidad de la nueva cédula no depende exclusivamente de sus componentes tecnológicos, sino también de un riguroso proceso de validación de la identidad, en el que intervienen las direcciones nacionales de Registro del Estado Civil y Registro Electoral.
Precisó que este procedimiento comprende la verificación de la información contenida en las actas de nacimiento, los controles de calidad, la revisión de las modificaciones solicitadas por los ciudadanos y la comparación de datos biométricos, como huellas dactilares y fotografías.
“No se trata simplemente de sustituir un plástico por otro. Se trata de garantizar que detrás de cada cédula exista una identidad legítima, única y debidamente respaldada por el Registro Civil”, sostuvo.
Registro Civil: protección de la identidad y servicio a la ciudadanía
El presidente de la JCE explicó que la responsabilidad institucional trasciende la expedición de documentos, pues comprende la custodia de los registros que acreditan los acontecimientos fundamentales de la vida de las personas, desde el nacimiento hasta la defunción.
En ese sentido, resaltó la labor de las 175 oficialías del estado civil y las 69 delegaciones ubicadas en centros hospitalarios de todo el país, cuyos oficiales y colaboradores desempeñan una función esencial en la recepción, organización, registro y custodia de la información que sustenta la identidad jurídica de los ciudadanos.
Informó que la JCE conserva más de 17 millones de registros digitalizados, de los cuales más de 13 millones corresponden a nacimientos, y este patrimonio documental incluye registros de extraordinario valor histórico, como el acta de nacimiento de Leopoldo Durán Ramos, fechada el 2 de octubre de 1828, considerada la más antigua que conserva la institución.
Indicó que desde abril de 2021 hasta el 2 de noviembre de 2026, la institución ha procesado 12,938,576 actas del Estado Civil correspondientes a nacimientos, matrimonios, divorcios y defunciones, de las cuales 8,675,749 corresponden a procesos de validación y 4,262,827 a gestiones.
Las cinco garantías de la identidad
Durante la conferencia, Jáquez Liranzo abordó la relación entre identidad y democracia, identificando cinco garantías fundamentales: el reconocimiento jurídico de la identidad, el derecho a elegir, el derecho a ser elegido, la integridad del padrón electoral y la autenticación segura de la identidad, junto con la protección de los datos personales.
Dijo que la articulación entre el Registro Civil, el sistema de identificación y el Registro Electoral permite actualizar la información de las personas, detectar inconsistencias, prevenir duplicidades y evitar la suplantación de identidad.
En ese contexto, enfatizó que la confianza en los procesos electorales comienza mucho antes del conteo de los votos, “pues requiere la certeza de quiénes son las personas legalmente habilitadas para ejercer el sufragio”.
“Una persona, un acta de nacimiento, una cédula y un voto”, enunció al explicar la conexión entre la integridad del Registro Civil, la confiabilidad del documento de identidad y la depuración permanente del padrón electoral.
Finalmente, reflexionó sobre el vínculo de los dominicanos residentes en el exterior con su país de origen y planteó que su relación con la República Dominicana trasciende la distancia geográfica. En ese sentido, manifestó que el término diáspora no refleja plenamente la pertenencia, los vínculos y la identidad nacional que mantienen los compatriotas que viven fuera de nuestras fronteras.
Medidas para garantizar el derecho a la identidad
Como parte de las acciones dirigidas a facilitar el acceso a la documentación, Jáquez Liranzo destacó la aprobación por parte del Pleno, el pasado 26 de octubre, de un protocolo extraordinario para la digitalización o reconstrucción de registros de nacimiento de personas de 60 años o más que posean cédula de identidad, pero cuyos registros presenten dificultades de localización, deterioro o falta de instrumentación.
Explicó que esta disposición responde a una realidad histórica, debido a que antes de 1992 muchas personas obtuvieron su cédula sin que fuera obligatorio presentar un acta de nacimiento, situación que con el paso del tiempo ha generado dificultades para acreditar documentalmente su identidad.
“El mecanismo permitirá localizar, digitalizar, reconstruir y registrar los nacimientos de estas personas, utilizando la información documental y biométrica disponible en los sistemas institucionales, sin costo para los beneficiarios”, precisó.
Jáquez Liranzo señaló que esta iniciativa procura evitar que ciudadanos que durante décadas se han identificado mediante una cédula enfrenten obstáculos para renovar su documento debido a dificultades históricas relacionadas con sus registros de nacimiento.
De igual manera, recordó que la institución dispone de 24 oficinas de servicios en el exterior, desde las cuales los dominicanos y dominicanas residentes en otros países pueden gestionar actas del Estado Civil y otros servicios de identificación, sin necesidad de trasladarse a República Dominicana.
La actividad, celebrada en el Aula Magna del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC), del Ministerio de Relaciones Exteriores, contó con la participación de los miembros titulares del Pleno de la JCE, Dolores Altagracia Fernández Sánchez y Rafael Armando Vallejo Santelises; los suplentes Prado López, Cristian Perdomo, María Estela de León y Tony Tejada; el director de la revista, Rafael Menoscal Reynoso; integrantes del cuerpo directivo de la institución, así como autoridades gubernamentales, académicas y judiciales.
La conferencia fue dictada en el Aula Magna del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC), durante el lanzamiento de la edición número 25 de la revista País Dominicano Temático.




