JPMorgan apuesta por el peso dominicano y recomienda bonos soberanos con vencimiento en 2033

La entidad coloca a la moneda dominicana entre las de mejor desempeño de América Latina en 2026 y atribuye su fortaleza al turismo, las remesas, las exportaciones y la inversión extranjera

El peso dominicano figura entre las monedas de mejor desempeño de América Latina y otros mercados fronterizos durante 2026, una fortaleza que ha llevado a JPMorgan a recomendar a inversionistas tomar exposición a activos dominicanos mediante bonos soberanos con vencimiento en 2033.

En un informe fechado el 20 de agosto, la entidad financiera señala que la moneda dominicana acumula una apreciación de 7.6 % durante el año, pese a que República Dominicana mantiene una elevada dependencia de las importaciones de petróleo y ha enfrentado un escenario internacional marcado por mayores precios energéticos.

JPMorgan atribuye el comportamiento del peso a una estructura diversificada de generación de divisas, sustentada principalmente en las exportaciones, el turismo, las remesas y los flujos de inversión extranjera directa

Factores de fortaleza del peso

La evaluación coincide con los datos recientes del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), que situó la apreciación acumulada de la moneda en torno al 8 % al cierre de julio de 2026 y vinculó ese comportamiento al aumento en la entrada de divisas.

Uno de los indicadores que JPMorgan destaca es la reducción del déficit de cuenta corriente, que se ubicó en 0.7 % del producto interno bruto (PIB) durante los cuatro trimestres terminados en marzo, su nivel más bajo desde 2017-2018.

El banco proyecta que el déficit cierre 2026 alrededor de 0.9 % del PIB, favorecido por la estabilidad de la balanza comercial y el mantenimiento de elevados ingresos por turismo y remesas.

Impacto del turismo y las remesas

Entre los factores identificados por JPMorgan se encuentra el comportamiento de las exportaciones de oro, cuyo valor, según las cifras utilizadas en su análisis, aumentó 23.5 % interanual.

Los datos oficiales disponibles muestran también una fuerte expansión de este sector. El Banco Central informó que durante el primer semestre de 2026 las exportaciones de oro alcanzaron US$1,591.9 millones, un incremento de US$648.8 millones respecto al mismo período de 2025.

El turismo constituye otro de los soportes del mercado cambiario. La llegada de visitantes internacionales aumentó alrededor de 10 % durante el primer semestre, mientras los ingresos turísticos alcanzaron US$6,716 millones, un crecimiento interanual de 15.3 %.

A esto se suman las remesas. Entre enero y julio de este año ingresaron al país US$7,316.4 millones6.4 % más que durante igual período de 2025.

En conjunto, la inversión extranjera, las remesas, el turismo, las exportaciones de bienes y otros servicios generaron más de US$26,500 millones en divisas solo durante el primer semestre, unos US$2,800 millones adicionales frente al mismo período del año anterior.

Ese flujo ha permitido contrarrestar parcialmente el impacto del aumento de la factura petrolera.

Flexibilidad cambiaria y recomendaciones

JPMorgan también presta atención a otro cambio: la mayor flexibilidad del tipo de cambio y una menor intervención del Banco Central en el mercado de divisas.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) había clasificado anteriormente el régimen cambiario dominicano de facto como «similar a uno deslizante» (crawl-like). En su evaluación más reciente pasó a considerarlo «flotante«, debido a una mayor flexibilidad cambiaria y a que la participación del Banco Central se ha concentrado principalmente en suavizar movimientos excesivos.

Para JPMorgan, esa transición puede favorecer una mayor transparencia en la formación del precio de la moneda.

Con este escenario, el banco recomienda tomar exposición al peso dominicano a través de bonos globales soberanos con vencimiento en 2033, en una estrategia planteada con horizonte de mediano plazo y que incorpora los costos de la operación.

La recomendación no está exenta de riesgos. JPMorgan advierte que una apreciación excesiva del peso podría modificar las condiciones que hacen atractiva la posición, mientras que cambios en la liquidez del mercado también podrían afectar el resultado de la estrategia.

La apuesta del banco estadounidense supone, en esencia, que los factores que han sostenido al peso durante 2026 —entrada de divisas, menor déficit externo y mayor flexibilidad cambiaria— tendrán suficiente persistencia para mantener atractivo el posicionamiento en activos dominicanos